|
ANTECEDENTES
En la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, efectuada en el año 2000, Bolivia asumió el compromiso junto a otros 188 países, para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs). Dichos objetivos incorporan temas centrales de la agenda internacional del desarrollo y otorgan lineamientos estratégicos para la implementación de políticas nacionales. Los ODMs se resumen en 8 objetivos, 18 metas y 48 indicadores, orientados a mejorar el desarrollo económico y social de los países menos desarrollados. A partir de los compromisos de la Cumbre del Milenio, los organismos internacionales utilizan el marco de los ODMs para implementar estrategias de cooperación técnica y ayuda financiera. En Bolivia, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) inició tareas de seguimiento al progreso hacia el logro de los ODMs a través de la publicación de dos informes de avance, con el apoyo del Instituto Nacional de Estadística y la Unidad de Análisis de Políticas Económicas y Sociales (UDAPE) para los años 2001 y 2002.
Los compromisos de los ODMs son de co-responsabilidad de la comunidad internacional y los países en desarrollo para la superación de la pobreza y el avance del desarrollo humano. Los gobiernos nacionales han iniciado esfuerzos para orientar y consolidar los ODMs en las políticas económicas y sociales. En este sentido, es necesario establecer lineamientos para impulsar una estrategia de logro de los ODMs en Bolivia. LOS ODMs Y LA AGENDA PÚBLICA
La implementación de la Estrategia Boliviana de Reducción de Pobreza (EBRP) fue un elemento que contribuyó a la profundización de la descentralización y la participación ciudadana. Los mecanismos de transferencia de los recursos HIPC II, la Política Nacional de Compensación y el Mecanismo de Control Social consolidaron un nuevo escenario para la lucha contra la pobreza. El Estado boliviano fortaleció un sistema de seguimiento a la EBRP, a cargo del Consejo Interinstitucional de Seguimiento y Evaluación (CISE), en el que participan varias entidades del Estado y el Mecanismo de Control Social.
La revisión de la EBRP presentada al Grupo Consultivo en octubre de 2003, propició el alineamiento de las políticas al logro de los ODMs y se constituyó en el primer documento que promovía una alianza hacia las metas del milenio, a través de acciones para el crecimiento de base ancha y el establecimiento de un piso mínimo de servicios sociales, con el objetivo de reducir la pobreza y promover la inclusión social.
La crisis que se profundizó en el año 2003 determinó la reorientación de la agenda pública e inició profundos cambios institucionales, principalmente el Referéndum sobre el gas, la Ley de hidrocarburos y la Asamblea Constituyente. Estos eventos se llevan a cabo en un contexto de vulnerabilidad en el ámbito político y social.
Entre 2003 y 2004, las políticas sociales se desenvolvieron en medio de severas restricciones fiscales, la participación de la inversión social respecto del total de la inversión pública representaba el 50% en 1999, esta proporción se redujo a 37% en 2004, afectando principalmente al sector de educación y saneamiento básico. La política de austeridad limitó los gastos del Estado, restando márgenes para preinversión e investigaciones, sin embargo, generó la necesidad de articular esfuerzos dentro del Estado para mantener o ampliar la efectividad de las acciones sociales.
Actualmente, se están definiendo prioridades en el marco del programa de gobierno: en el sector económico se impulsan programas con alto impacto en las exportaciones y generación de empleo, en el sector social se están definiendo acciones para elevar la cobertura de servicios básicos y una red de protección social. A pesar del esfuerzo de los sectores, la articulación de objetivos en torno a los ODMs aún no se ha logrado.
EL COMITÉ INTERINSTITUCIONAL DE LAS METAS DE DESARROLLO DEL MILENIOA mediados del año 2004, autoridades del sector social apoyadas por la cooperación internacional decidieron crear el Comité Interinstitucional de las Metas de Desarrollo del Milenio (CIMDM), mediante Resolución Multiministerial 004/2004 del 14 de mayo de 2004. El Comité es liderado por UDAPE y participan instancias técnicas de los sectores sociales (salud, educación y agua y saneamiento básico) y, en representación del Ministerio de Hacienda, asisten el Instituto Nacional de Estadística (INE) y los Viceministerios de Inversión Pública y Financiamiento Externo y el de Presupuesto y Contaduría.
La conformación del CIMDM tiene la finalidad de generar información, análisis y promoción de políticas orientadas al logro de los ODMs. El objetivo específico es definir los lineamientos para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio con un enfoque de desarrollo humano, principalmente en tres sectores sociales: i) educación; ii) salud y iii) agua y saneamiento básico.
LINEAMIENTOS PARA EL LOGRO DE LOS ODMs
El logro de los ODMs debe considerar las diversas etapas de la agenda pública, desde la generación de información para el diseño de propuestas de política hasta los mecanismos que llegan a la agenda por la vía del Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONAPES) u otras instancias. Por ello, es necesario impulsar la generación de información, análisis, identificar promotores y buscar medios de articulación que deriven en el diseño e implementación de políticas.
Los lineamientos que podrían derivar en procesos de política pública para el logro de los ODMs son:
1. Desarrollar un sistema de seguimiento y monitoreo de los ODMs
El Seguimiento y Monitoreo de los ODMs requiere una red de entidades y la definición de tareas para la provisión de información, análisis y evaluación con el objeto de racionalizar las decisiones de política relacionadas con los ODMs.
El seguimiento a los ODMs involucra la selección e identificación de indicadores para la evaluación del cumplimiento de metas, considerando las restricciones en las fuentes de información y la pertinencia respecto a las políticas en curso.
La iniciativa de los ODMs planteó un conjunto de objetivos, metas e indicadores para el seguimiento. Las tareas que desarrolló el CIMDM se orientaron a la definición de indicadores, identificación de fuentes de datos comparables y la asignación de responsabilidades institucionales para la provisión de información, estas definiciones se plasmaron en el documento de selección de indicadores. Dicho documento contiene una definición de 17 indicadores: 1 de pobreza, 4 de educación, 10 de salud y 2 de agua y saneamiento básico. (Ver tabla 1)
El seguimiento será complementado con reportes periódicos sobre el progreso de Bolivia en cuanto a los ODMs, utilizando indicadores actualizados de acuerdo con las características y disponibilidad de información.
2. Establecer vínculos entre políticas y resultados
La definición de indicadores proporciona aspectos operativos para el seguimiento de los ODMs, sin embargo, requiere establecer vínculos directos e indirectos con las acciones de política que inciden en los cambios de dichos indicadores. En el Tercer Informe de Progreso de los ODMs, el CIMDM ha previsto la incorporación del análisis de las políticas y ha vinculado cada uno de los ODMs con variables que determinan la evolución de los indicadores.
Sin embargo, se requiere avanzar hacia la sistematización de la información y análisis de de cada objetivo, es necesario desarrollar conceptos y marcos metodológicos para el impacto y el costeo de las intervenciones, ello implica la necesidad de vincular los ODMs a opciones de política, realizar análisis costo-beneficio y costo-efectividad de las acciones y vincular al financiamiento de los principales programas asociados a los indicadores seleccionados.
Tabla No. 1 Indicadores seleccionados para el monitoreo y seguimiento de los ODMs
El CIMDM ha previsto la incorporación de estudios específicos y la evaluación de políticas similares aplicadas en América Latina, que permitirá obtener proyecciones y evaluaciones de los ODMs en el marco de las políticas vigentes, asimismo, permitirá desarrollar simulaciones para construir escenarios de política. La vinculación con redes de investigación constituye una estrategia efectiva para mejorar metodologías y estudios de costos.
3. Identificar los obstáculos para el logro de los ODMs
La evaluación de los indicadores con las políticas y las proyecciones proporcionan elementos para identificar qué indicadores llegarán a las metas y cuáles no serán alcanzadas. En algunos casos depende de supuestos sobre el desempeño de la economía y variables que no necesariamente están bajo el control de la política pública, sin embargo, en otras tienen mayor relación con las acciones y el financiamiento del sector.
El CIMDM promoverá estudios y espacios de reflexión sobre los principales obstáculos a las metas de desarrollo del milenio. La identificación de obstáculos permitirá conocer mejor la evolución probable de los indicadores y los determinantes, además promoverá un amplio debate sobre las opciones de política.
El mayor conocimiento de los ODMs puede abrir la posibilidad de encontrar promotores de políticas, alianzas entre actores y canalizar una agenda para acelerar la evolución de los indicadores hacia las metas.
4. Diseñar mecanismos e incentivos para orientar la gestión pública descentralizada al logro de los ODMs
Las perspectivas de la descentralización en Bolivia han determinado una creciente responsabilidad de las instancias locales en la promoción del desarrollo. Las propuestas sobre políticas centralizadas son poco viables en el ámbito de los ODMs, la cercanía de la elección de Prefectos Departamentales y el progreso en la capacidad de algunos municipios proporcionan márgenes para inducir políticas locales encaminadas a los ODMs.
La responsabilidad de los gobiernos locales en el bienestar de la población es cada vez mayor, al mismo tiempo, los actores locales tienen mayor capacidad de innovar en la provisión de servicios públicos, la articulación de alianzas con el sector privado y el control social para asegurar la efectividad de las acciones.
A partir de una recolección de experiencias locales y la evaluación de programas sociales, en el mediano plazo el CIMDM promoverá el diseño de mecanismos e incentivos para orientar la gestión pública, especialmente del ámbito local, hacia el logro de los ODMs. Los incentivos podrían contemplar transferencias intergubernamentales condicionadas u otros instrumentos para inducir a la mejora de los indicadores de los ODMs.
5. Establecer alianzas estratégicas con la cooperación internacional y sociedad civil para el logro de los ODMs
Los avances que realice el CIMDM en los lineamientos para el logro de los ODMs, se socializarán tanto con la cooperación internacional como con la sociedad civil, con el propósito de construir alianzas estratégicas.
Se espera que los lineamientos se constituyan en un instrumento para movilizar recursos concesionales con la cooperación internacional, considerando un escenario fiscal restrictivo. Asimismo, se pretende reactivar la iniciativa de ordenamiento de la inversión pública en el área social en el marco de los lineamientos hacia el logro de los ODMs.
El CIMDM pretende realizar esfuerzos en el futuro para empoderar a la sociedad civil del sistema de seguimiento y monitoreo de los ODMs para que el control social en la ejecución de planes y proyectos en las comunidades sea efectivo.
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||